“Piense y hágase rico” de Napoleón Hill, libro de superación y autoayuda: como incrementar la fe

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“Piense y hágase rico” de Napoleón Hill, libro de superación y autoayuda: como incrementar la fe

 

A pesar de que el título se suele asociar exclusivamente a la riqueza financiera, el libro realmente se refiere a la abundancia en todas las áreas de la vida; puedes aplicar todos los pasos del libro a cualquier sector de tu vida, para mejorarla y enriquecerla.

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  • La fe es el elemento químico primordial de la mente. Cuando la fe se mezcla con el pensamiento, el subconsciente capta la vibración, la traduce en su equivalente espiritual, y la transmite a la Inteligencia Universal, como en el caso de la plegaria.
  • Las emociones de la fe, el amor y el sexo son las más poderosas entre las principales emociones posi­tivas. Cuando se mezclan las tres, tienen el efecto de «colorear» el pensamiento de tal manera que éste al­canza al momento el subconsciente, y allí se trans­forma en su equivalente espiritual, la forma singular que induce una respuesta de la Inteligencia Infinita.

 

CÓMO ACRECENTAR LA FE

  • Tenemos un planteamiento que le ayudará a com­prender mejor la importancia que el principio de auto­sugestión asume en la transmutación del deseo en su equivalente físico o monetario: la fe es un estado men­tal que se puede inducir, o crear, con la afirmación o con las repetidas instrucciones al subconsciente, a través del principio de autosugestión.
  • Como ejemplo, considere el propósito por el que presumiblemente usted está leyendo este libro. El objetivo es, por supuesto, adquirir la capacidad de transmutar el pensamiento intangible del impulso del deseo en su contrapartida física, el dinero. Al lle­var a cabo las instrucciones descritas en los capítulos sobre la autosugestión y el subconsciente, resumidas en el capítulo de la autosugestión, usted puede con­vencer al subconsciente de que cree que recibirá lo que está pidiendo, y ello actuará en esa creencia, que su subconsciente le devolverá en forma de «fe», acompañada de planes precisos para procurar eso que usted desea.
  • La fe es un estado mental que usted puede incre­mentar a voluntad, una vez que haya dominado los trece principios, porque se trata de un estado mental que crece voluntariamente, a través de la aplicación de esos principios.
  • La repetición de la afirmación de órdenes a su subconsciente es el único método conocido del crecimien­to voluntario de la emoción de la fe.
  • Quizás el concepto le quede más claro con la si­guiente explicación de la forma en que los hombres, a veces, se convierten en criminales. Para decirlo con las palabras de un famoso criminólogo, «Cuan­do los hombres entran por primera vez en contacto con el crimen, éste les repugna. Si siguen en contac­to con él durante algún tiempo, se acostumbran, y lo toleran. Y si permanecen en contacto con el crimen durante el tiempo suficiente, acaban por aceptarlo y se dejan influir por él».
  • Es el equivalente de decir que cualquier impulso de pensamiento que sea repetidamente encauzado hacia el subconsciente resulta aceptado e influye en el subconsciente, que procede a traducir ese impulso en su equivalente físico por el procedimiento más práctico que halle disponible.
  • En relación con esto, vuelva a considerar la pro­posición de que todos los pensamientos que han sido «emocionalizados» (cargados emocionalmente) y mezclados con la fe empiezan inmediatamente a traducirse en su equivalente física o en su contrapartida.
“Piense y hágase rico” de Napoleón Hill, libro de superación y autoayuda
  • Las emociones, o la porción «sentimental.» de los pensamientos, son los factores que dan vitalidad y acción a éstos. Mezcladas con cualquier impulso de pensamiento, las emociones de la fe, el amor y el sexo le añaden más energía de la que tendría por sí sola.
  • No sólo los impulsos de pensamiento que se ha­yan mezclado con la fe, sino los que se mezclan con cualquiera de las emociones positivas, o de las negativas, pueden alcanzar el subconsciente, e influir en él.

 

NADIE ESTÁ «CONDENADO» A LA MALA SUERTE

  • A partir de esta afirmación, usted comprenderá que el subconsciente traducirá en su equivalente físi­co un impulso de pensamiento de naturaleza negati­va o destructiva con tanta facilidad como actuaría con pensamientos de naturaleza positiva o construc­tiva. Esto explica el extraño fenómeno que millones de personas experimentan, denominado «infortunio» o «mala suerte».
  • Hay millones de personas que se creen «conde­nadas» a la pobreza y al fracaso, por culpa de alguna fuerza extraña que creen no poder controlar. Ellos son los creadores de su propio «infortunio», a causa de esta creencia negativa, que su subconsciente adop­ta y traduce en su equivalente físico.
  • Este es un momento apropiado para sugerirle de nuevo que usted puede beneficiarse, transmitiendo a su subconsciente cualquier deseo que quiera traducir en su equivalente físico o monetario, en un estado de esperanza o convicción de que la transmutación ten­drá lugar. Su convicción, o su fe, es el elemento que determina la acción de su subconsciente. No hay nada que le impida «embaucar» a su subconsciente al darle instrucciones a través de la autosugestión, tal como yo «engañé» al subconsciente de mi hijo.
  • Para llevar a cabo este «engaño» de manera más realista, cuando se dirija a su subconsciente, com­pórtese tal como lo haría si ya estuviera en posesión del objeto material que está pidiendo.
  • Su subconsciente traducirá en su equivalente físi­co, por el medio más práctico y directo, cualquier orden que se le dé en un estado de convicción o de fe en que la orden se llevará a cabo.
  • Sin duda, se ha dicho bastante para señalar un punto de partida desde el cual uno puede, mediante la experimentación y la práctica, adquirir la capacidad de mezclar la fe con cualquier orden que se le dé al subconsciente. La perfección surgirá a través de la Práctica. No puede aparecer por el mero hecho de leer las instrucciones.
  • Es esencial para usted que estimule sus emocio­nes positivas como fuerzas dominantes de su mente, y quite importancia y elimínelas emociones negativas.
  • Una mente dominada por emociones positivas se convierte en una morada favorable para el estado men­tal conocido como fe. Una mente así dominada puede, voluntariamente, darle al subconsciente instruc­ciones que éste aceptará y ejecutará de inmediato.

 

Fragmento extraído del capitulo 3, La fe,

“Piense y hágase rico”

escrito por Napoleón Hill

 

 

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