Animarse a volar – Jorge Bucay, cuentos para pensar
Publicado April 20th, 2011 por Solazo
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Animarse a volar – Jorge Bucay, cuentos para pensar
- ..Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
- -Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
- -Pero yo no sé volar – contestó el hijo.
- -Ven – dijo el padre.
- Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.
- -Ves hijo, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás…
- El hijo dudó.
- -¿Y si me caigo?
- -Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
- El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.

- Los más pequeños de mente dijeron:
- -¿Estás loco?
- -¿Para qué?
- -Tu padre está delirando…
- -¿Qué vas a buscar volando?
- -¿Por qué no te dejas de pavadas?
- -Y además, ¿quién necesita?
- Los más lúcidos también sentían miedo:
- -¿Será cierto?
- -¿No será peligroso?
- -¿Por qué no empiezas despacio?
- -En todo casa, prueba tirarte desde una escalera.
- -…O desde la copa de un árbol, pero… ¿desde la cima?
- El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.
- Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó…
- Desplegó sus alas.
- Las agitó en el aire con todas sus fuerzas… pero igual… se precipitó a tierra…
- Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
- -¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno… – lloriqueó.
- -Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
- Es como tirarse en un paracaídas… necesitas cierta altura antes de saltar.
- Para aprender a volar siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
- Si uno quiere correr riesgos, lo mejor será resignarse y seguir caminando como siempre.

